Descripción
Hay etapas en las que para los adultos una semana parece perfectamente organizada, mientras que para un/a niño/a puede ser una sucesión de cosas que ocurren sin saber muy bien cuándo ni por qué. La Tabla de Organización de Janod propone una manera sencilla y visual de ayudarles a entender el paso del tiempo y, sobre todo, a participar en la organización de la vida familiar.
No es solo un calendario. Es un espacio que podemos construir juntos y modificar cada semana según lo que vaya a suceder: colegio, deporte, música, paseo, tareas de casa, cumpleaños, momentos de juego… Al colocar las diferentes piezas, el/la niño/a empieza a ver su semana en lugar de tener que imaginarla.
El tablero permite organizar las actividades de lunes a domingo y está preparado para representar hasta cinco personas de la familia. Para ello incluye 55 imanes de personajes, que permiten identificar quién participa en cada actividad, además de 20 imanes relacionados con distintas actividades. También incorpora adhesivos para identificar los días de la semana en diferentes idiomas y un rotulador borrable para escribir los nombres de los miembros de la familia.
Y aquí encontramos una de las cosas que más nos gustan en Decalupa: convertir una necesidad cotidiana en una oportunidad para que los/as niños/as ganen autonomía. En lugar de que la organización familiar sea algo que hacen exclusivamente los adultos, podemos hacerles partícipes. Pueden mirar qué toca hoy, preparar lo que necesitan para mañana o comprobar qué actividad viene después.
Al principio seguramente necesitarán nuestra ayuda. Podemos sentarnos juntos y preguntar: ¿qué tenemos hoy?, ¿quién viene contigo?, ¿qué hacemos después?, ¿qué día será mañana? Poco a poco, esas preguntas pueden ir transformándose en algo muy diferente: “Yo ya sé lo que toca”.
También es una herramienta estupenda para hablar sobre conceptos que para un/a niño/a pequeño/a todavía son bastante abstractos: hoy, mañana, ayer, esta semana, el fin de semana, antes y después. La representación visual hace que el tiempo deje de ser algo tan difícil de comprender y se convierta en algo que podemos señalar, mover y reorganizar.
Además, el hecho de colocar y retirar los imanes añade una pequeña experiencia de manipulación que hace que el organizador resulte más cercano al juego que a una obligación. Y cada familia puede utilizarlo de una manera diferente: algunas necesitarán organizar muchas actividades; otras preferirán utilizarlo simplemente para anticipar los momentos más importantes de la semana.
El tablero tiene unas dimensiones aproximadas de 40×38 cm. y su parte magnética permite colocarlo también sobre superficies compatibles, como un frigorífico. Está pensado para utilizarse de forma habitual y acompañar las rutinas familiares.
En Decalupa creemos que la autonomía no aparece de repente. Se construye con pequeñas oportunidades cotidianas: elegir, participar, recordar, anticipar y hacerse responsable poco a poco de aquello que nos corresponde.
Por eso nos parece una propuesta especialmente bonita para compartir en familia. No busca que los/as niños/as sean adultos perfectamente organizados, sino ofrecerles una herramienta para entender mejor su mundo y sentirse parte de él.
Una semana que se puede ver, tocar y organizar. Un pequeño ritual familiar que puede ayudar a los/as peques a comprender el tiempo, anticipar lo que viene y ganar confianza en sus propias capacidades.
Porque cuando un/a niño/a empieza a decir “mañana tengo…”, quizá no solo esté aprendiendo a organizarse. También está empezando a comprender que el tiempo puede tener un orden y que él/ella puede formar parte de ese orden.





