Descripción
Aprender a leer la hora es uno de esos pequeños grandes pasos hacia la autonomía. De repente, el tiempo deja de ser algo que simplemente ocurre y empieza a poder entenderse, anticiparse y organizarse. El reloj infantil Panda Ticlock de Djeco acompaña precisamente ese aprendizaje con una propuesta pensada para que consultar la hora resulte claro, accesible y agradable.
Su diseño gira alrededor de un simpático panda, con una esfera de inspiración natural y una pequeña silueta que aporta personalidad al conjunto. Pero detrás de su aspecto divertido hay una característica especialmente interesante para quienes están empezando a familiarizarse con el reloj analógico: la información está organizada de manera que las horas y los minutos resulten fáciles de distinguir.
La esfera dispone de referencias diferenciadas para las horas y los minutos de cinco en cinco. Esta distribución ayuda a establecer poco a poco la relación entre la posición de las agujas y la forma en la que expresamos una hora. No hace falta memorizarlo todo de una vez: el/la niño/a puede ir observando, comparando y comprobando mientras utiliza el reloj en situaciones cotidianas.
En Decalupa nos gusta que el aprendizaje tenga una finalidad real. Este reloj no necesita convertirse en una actividad escolar: puede acompañar una mañana de colegio, una salida al parque, la hora de comer o ese momento en el que preguntamos cuánto falta para hacer algo que nos apetece. Consultarlo una y otra vez permite que la lectura de la hora vaya adquiriendo sentido dentro de la vida diaria.
El mecanismo de cuarzo Miyota 2035 funciona de manera silenciosa, por lo que las agujas avanzan sin el característico tic-tac de otros relojes. El movimiento discreto resulta agradable tanto durante el día como en momentos más tranquilos.
La caja tiene un diámetro aproximado de 3 centímetros y el conjunto mide alrededor de 3×20×1,4 cm. El reloj incorpora una correa textil ajustable de aproximadamente 20 cm de longitud, pensada para adaptarse al tamaño de la muñeca y permitir un uso cómodo durante las actividades cotidianas. Su peso aproximado es de solo 15 gramos.
Para acompañar el ritmo de los/as niños/as, el reloj cuenta además con caja resistente a los golpes y una resistencia al agua de 3 ATM, adecuada para salpicaduras, lluvia o el lavado de manos, pero no para nadar o sumergirse. Incluye una pila SR626SW para comenzar a utilizarlo.
Está recomendado a partir de 6 años, una etapa en la que muchos/as niños/as empiezan a consolidar la lectura del reloj y a relacionarla con sus rutinas. El hecho de llevarlo en la muñeca puede convertir la práctica en algo mucho más espontáneo: mirar, pensar, identificar las agujas y comprobar qué hora es.
Y también hay algo bonito en ese gesto tan sencillo de mirar el propio reloj. Poco a poco, el/la niño/a empieza a saber cuánto falta para salir, cuándo llega la hora de una actividad o cuánto tiempo ha pasado. Son pequeñas referencias que ayudan a construir una primera relación con la noción del tiempo y la autonomía personal.
En Decalupa buscamos productos que tengan sentido más allá de su apariencia. En este caso, el panda aporta el componente cercano y atractivo; el diseño de la esfera facilita el aprendizaje; y el uso cotidiano convierte la práctica en algo natural.
Un reloj para llevar puesto, consultar y aprender a leer el tiempo paso a paso, mientras la autonomía también empieza a ocupar un lugar en la muñeca.




