Descripción
Una obra en construcción necesita movimiento, imaginación y muchas ganas de ponerse manos a la obra. Con el BIG Power Worker Maxi Loader, los/as peques pueden ocupar el asiento del conductor y convertir el juego cotidiano en una auténtica jornada de trabajo: cargar, transportar, vaciar y volver a empezar.
Este vehículo infantil está pensado para niños y niñas a partir de 3 años y combina la experiencia de un correpasillos con el juego simbólico propio de los vehículos de construcción. Su gran pala frontal se puede mover y bascular, permitiendo que el/la pequeño/a constructor/a participe activamente en cada tarea que se invente.
Y ahí es donde encontramos una de sus mayores posibilidades en Decalupa: no se trata únicamente de desplazarse sentado sobre un vehículo. La pala introduce una acción concreta que da sentido al juego. Podemos imaginar que hay que despejar un camino, transportar arena, recoger hojas, preparar una obra o llevar materiales de un punto a otro. El entorno se convierte en el escenario y cada objeto puede adquirir un nuevo propósito.
El manejo está pensado para las manos infantiles y permite que el/la niño/a vaya descubriendo poco a poco cómo coordinar sus movimientos con lo que quiere conseguir. Empujar, avanzar, detenerse, accionar la pala y colocarla en la posición adecuada son pequeñas acciones que se combinan dentro de una experiencia de juego muy activa.
El asiento amplio y ergonómico, con una altura aproximada de 22 cm., ofrece una posición cómoda durante el juego. Las ruedas están fabricadas con un material suave que ayuda a proteger el suelo, por lo que puede utilizarse tanto en interiores como en exteriores. Su construcción robusta y sus dimensiones -aproximadamente 73×30×33,5 cm.– hacen que sea un vehículo pensado para acompañar muchas horas de juego.
También nos parece interesante que no sea necesario preparar una actividad para utilizarlo. En el jardín puede convertirse en una máquina de obras; en casa, en un vehículo que transporta pequeños objetos; en un espacio de juego simbólico, en la pala cargadora de una gran construcción imaginaria. El/la niño/a decide qué trabajo tiene hoy por delante.
Su capacidad de carga llega hasta 50 kg., y está fabricado en Alemania.
Nos gusta especialmente para aquellos/as niños/as que disfrutan imitando el mundo que ven a su alrededor. Los vehículos grandes, las obras, las máquinas y las personas que trabajan con ellas forman parte de su entorno cotidiano, y reproducir esas situaciones mediante el juego les permite observar, interpretar y construir sus propias historias.
Además, puede crecer dentro de una colección de vehículos de construcción y compartir escenario con otros vehículos de la gama BIG Power Worker, ampliando las posibilidades del juego simbólico.
En Decalupa valoramos los juguetes que dejan al/la niño/a tomar decisiones y participar activamente. Aquí no hay una pantalla que indique qué hacer ni un recorrido cerrado que seguir: hay una máquina, un espacio y toda una obra por imaginar.
Un vehículo para pequeños/as constructores/as que quieren moverse, cargar, transportar y, sobre todo, inventar qué se está construyendo hoy.






