Descripción
Hay algo especialmente divertido en descubrir que las herramientas de los mayores también pueden convertirse en herramientas para imaginar, construir y crear. La Caja de herramientas Robot BricoKids de Janod invita a los/as peques a ponerse manos a la obra y a descubrir el placer de hacer cosas por sí mismos/as: montar, desmontar, unir piezas, probar soluciones y volver a empezar cuando algo no sale como esperaban.
Pensada para niños y niñas a partir de 3 años, esta caja reúne todo lo necesario para iniciarse en pequeños proyectos de construcción. Incluye tres herramientas -martillo, destornillador y llave- junto con diferentes piezas de madera y elementos de unión que permiten realizar construcciones y experimentar con distintas formas de ensamblaje.
Pero lo interesante no es seguir unas instrucciones para conseguir una única construcción. En Decalupa valoramos especialmente los juguetes que dejan espacio a la iniciativa infantil. Aquí cada pieza puede convertirse en el comienzo de algo diferente: un pequeño robot, una máquina imaginaria, un vehículo, un invento imposible o cualquier otra cosa que al/a la peque se le ocurra.
La propuesta combina juego de construcción y juego simbólico. Primero podemos imaginar qué queremos reparar o fabricar y después elegir qué herramienta necesitamos. ¿Hay que apretar una pieza? Buscamos el destornillador. ¿Necesitamos unir algo? Quizá toque utilizar la llave. ¿Queremos montar una estructura diferente? Probamos otra combinación.
Ese proceso tan sencillo es también una estupenda oportunidad para desarrollar motricidad fina, coordinación ojo-mano, precisión y concentración. Manipular tornillos, tuercas, piezas y herramientas requiere pequeños movimientos controlados y ayuda a que los/as niños/as vayan adquiriendo seguridad en sus propias manos.
Y hay algo todavía más importante: aprender que podemos intentar resolver las cosas por nosotros/as mismos/as. A veces una pieza no encajará a la primera, una construcción se desmontará o descubriremos que nuestra idea necesita cambiar. Y precisamente ahí está buena parte del aprendizaje: observar, probar, equivocarse, modificar y volver a intentarlo.
La caja tiene además un planteamiento muy práctico. Su asa puede montarse o retirarse, y el propio conjunto puede transformarse para jugar como un pequeño espacio de trabajo. Así, cuando terminamos, las herramientas y piezas pueden recogerse y transportarse fácilmente de un lugar a otro.
El diseño en forma de robot aporta ese toque simpático que convierte la herramienta en un personaje de juego. Sus ojos pueden cambiar de posición y ayudar a crear diferentes expresiones, haciendo que incluso el propio objeto forme parte de las historias que inventamos.
Podemos jugar solos/as, acompañados/as o convertirnos en un pequeño equipo de “manitas” en familia. Un adulto puede plantear un pequeño reto -“¿cómo construirías algo para llevar este objeto?”- y dejar que sea el/la niño/a quien busque la solución. O simplemente podemos sentarnos a su lado y observar cómo transforma unas piezas sueltas en algo que antes solo existía en su imaginación.
La caja está fabricada principalmente en madera certificada FSC™.
Un pequeño taller para grandes ideas. Una propuesta que combina construcción, manipulación e imaginación y que permite a los/as niños/as experimentar algo tan satisfactorio como crear con sus propias manos.
Porque en Decalupa creemos que un buen juguete no debería decirles siempre qué tienen que hacer, sino ofrecerles las herramientas necesarias para descubrir qué son capaces de hacer por sí mismos/as.








