Descripción
Fotografiar el mundo desde la mirada de un/a niño/a tiene algo especial. Un juguete cotidiano, una mascota, una flor, una excursión o ese pequeño detalle que a nosotros puede pasarnos desapercibido puede convertirse, para ellos/as, en una imagen que merece ser guardada. Hoppstar Artist Denim les ofrece precisamente esa posibilidad: observar, elegir qué quieren fotografiar y convertir después algunas de esas imágenes en pequeñas creaciones hechas por ellos/as mismos/as.
Esta cámara digital infantil con impresión instantánea está recomendada a partir de 5 años y combina fotografía, creatividad y juego simbólico en un formato pensado para las manos pequeñas. Su diseño en color denim tiene unas dimensiones aproximadas de 13,3×9,6×4,6 cm. y un peso de unos 230 gramos, por lo que resulta cómoda para llevarla consigo durante sus pequeñas expediciones fotográficas.
Una de sus características más divertidas es que permite hacer una fotografía y obtener una copia en blanco y negro en unos 3 segundos mediante impresión térmica. Y aquí empieza una segunda parte del juego: esa fotografía puede quedarse tal cual, compartirse, guardarse como recuerdo o convertirse en una pequeña lámina para colorear y personalizar.
En Decalupa nos parece especialmente interesante ese paso de capturar → imprimir → crear. El/la niño/a no se limita a hacer fotografías que desaparecen dentro de una pantalla. Puede tenerlas físicamente entre las manos y decidir qué hacer con ellas. Una foto de un paseo puede acabar decorada con colores; una imagen de un juguete favorito puede formar parte de una colección; una fotografía de una excursión puede convertirse en el recuerdo de una aventura.
La cámara incorpora una resolución nativa de 5 MP, ampliable por interpolación hasta 12 MP, además de autofoco, balance de blancos e ISO automáticos, corrección automática del color y del brillo y reconocimiento facial. También dispone de cámara selfie trasera, filtros, marcos decorativos y función de vídeo.
No incluye juegos en la propia cámara, algo que valoramos especialmente en Decalupa: la tecnología está puesta al servicio de una actividad concreta –mirar, fotografiar, crear y contar historias- en lugar de convertirse simplemente en otra pantalla para entretenerse.
La memoria se amplía mediante una tarjeta de 16 GB, incluida junto con la cámara, y el conjunto incorpora tres rollos de papel térmico, cable de carga, adaptadores Type-C y micro-USB, correa para transportarla y manual de instrucciones. Las impresiones utilizan papel térmico y la cámara funciona con una batería recargable de 1500 mAh.
También puede ser una estupenda compañera para salir de casa. Una visita al parque, un viaje, una tarde con los abuelos o una excursión pueden convertirse en una oportunidad para descubrir qué llama la atención del peque. La cámara se convierte así en una herramienta para observar su entorno desde otra perspectiva.
Y después está la parte creativa. Podemos colorear las fotografías, reunirlas, intercambiarlas con amigos/as o utilizarlas para inventar pequeñas historias. Incluso puede convertirse en un sencillo diario visual de sus aventuras.
En Decalupa nos gustan las propuestas que permiten que la tecnología abra una puerta hacia algo más. En este caso, hacia la observación, la creatividad, la expresión personal y el juego simbólico.
Una cámara para mirar el mundo con ojos curiosos y convertir algunas de esas miradas en recuerdos que se pueden tocar, colorear y guardar.
Observaciones: por tratarse de un dispositivo electrónico, recomendamos utilizarlo siguiendo las indicaciones del fabricante y con supervisión adulta, especialmente durante la carga y el uso por niños/as pequeños/as.










