Descripción
Una cesta, un cerezo cargado de fruta y un cuervo que se acerca demasiado… El Frutalito de HABA propone una primera experiencia con los juegos de mesa en la que todos los participantes comparten el mismo objetivo: conseguir recoger las cerezas antes de que el cuervo llegue hasta el árbol.
La particularidad de esta propuesta está en que aquí no se juega para vencer a los/as demás. Se juega juntos contra el juego. Cada turno aporta una nueva oportunidad y obliga a estar atentos/as a lo que sucede, tomar una pequeña decisión y comprobar si el grupo consigue avanzar hacia la recolección completa.
El elemento central es un dado de colores. Su resultado indica qué carta o zona corresponde explorar en cada momento, introduciendo una mecánica muy sencilla que los/as niños/as pueden comprender con facilidad. A medida que aparecen las diferentes cartas, el grupo deberá recordar lo que ha sucedido y tener presente la posición del cuervo.
El atractivo visual del juego aumenta con su cerezo en 3D, que aporta volumen al tablero y convierte la partida en una pequeña escena de juego. Las cerezas, la cesta y el cuervo completan este escenario y hacen que la actividad resulte especialmente cercana para los/as más pequeños/as.
El Frutalito incluye 5 pares de cerezas, una cesta, un cuervo, un dado de colores, 15 cartas de flores y el tablero con el cerezo tridimensional. El material está pensado para manos pequeñas y permite manipular los diferentes elementos durante toda la partida.
Con unas reglas fáciles de asimilar, el juego resulta apropiado para introducir poco a poco algunos de los primeros hábitos asociados a los juegos de mesa: esperar el turno, escuchar las reglas, observar lo que hacen los/as demás, respetar una secuencia y aceptar juntos/as el resultado de la partida.
La memoria también tiene un papel importante. No se trata únicamente de lanzar el dado y actuar; recordar qué cartas han aparecido y qué información aportan ayuda a tomar mejores decisiones. De esta manera, la atención se mantiene activa durante una partida breve y dinámica.
El carácter cooperativo aporta además una experiencia diferente a la competición. Cuando todos/as ganan o pierden juntos/as, el éxito de un/a jugador/a se convierte en un éxito colectivo. Los/as pequeños/as pueden ayudarse, comentar qué hacer a continuación y descubrir que ponerse de acuerdo también forma parte de jugar.
A nivel de desarrollo, la propuesta ofrece oportunidades para trabajar la memoria, la atención, la coordinación visomotriz, el reconocimiento de colores, la comprensión de reglas sencillas y las primeras habilidades sociales vinculadas al juego compartido.
Está recomendado a partir de 3 años y permite jugar de 1 a 4 participantes, por lo que puede adaptarse tanto a un momento tranquilo entre adulto y niño/a como a una partida con hermanos/as o amigos/as. Su duración aproximada de 10-15 minutos encaja bien con la capacidad de atención propia de estas edades y facilita repetir una partida cuando termina la primera.
El formato de juego hace que no sea necesario preparar una gran mesa ni disponer de muchos accesorios. Se monta el cerezo, se colocan los elementos y la historia comienza. Después, una nueva partida permite volver a intentarlo con un resultado diferente.
El Frutalito de HABA es una manera amable de descubrir los juegos de mesa: una pequeña aventura cooperativa en la que observar, recordar, esperar y colaborar son tan importantes como conseguir llenar la cesta de cerezas.





