Descripción
¿Qué aspecto tendría una varita creada por un/a pequeño/a aprendiz de magia? Quizá llevaría estrellas, lunas, cintas brillantes o algún detalle completamente inesperado. Con Magic School de Janod, la magia no viene terminada dentro de la caja: se construye, se decora y se convierte en algo propio.
Este kit creativo está pensado para niños y niñas a partir de 7 años y permite crear tres varitas mágicas. La propuesta combina diferentes materiales, texturas y elementos decorativos para que cada creación pueda tener su propia personalidad. Incluye tres varitas de madera teñida, piezas de papel precortadas -entre ellas opciones con acabado plateado, holográfico, estampado y transparente-, tul violeta, cintas de raso, cinta de lentejuelas, lentejuelas con forma de estrellas y lunas, pequeños elementos adhesivos y otros materiales para completar la decoración.
En Decalupa nos gustan especialmente las actividades en las que el/la niño/a no se limita a seguir un modelo y dar por terminado el trabajo. Aquí tiene que elegir, combinar, probar y decidir. Puede inspirarse en las propuestas del cuaderno incluido, pero también introducir sus propias ideas y modificar la decoración para conseguir tres varitas diferentes.
El proceso tiene mucho que ofrecer. Manipular piezas pequeñas, colocar adhesivos, trabajar con cintas y organizar los distintos elementos requiere precisión y coordinación. Pero, sobre todo, obliga a detenerse un poco y prestar atención a lo que se está haciendo. Una decoración puede necesitar varios intentos hasta quedar como imaginábamos, y eso forma parte de la experiencia.
Además, las tres varitas permiten que la actividad no termine cuando se completa la primera. Podemos experimentar con diferentes combinaciones de colores y adornos y descubrir cómo cambia el resultado según los materiales que elegimos. Una misma idea puede convertirse en tres creaciones completamente distintas.
Y después llega la parte que quizá más disfruten los/as pequeños/as aprendices: darles vida. Una varita puede acompañar un disfraz, convertirse en el objeto imprescindible de una historia inventada o servir para jugar a lanzar hechizos en una escuela de magia imaginaria. La manualidad se transforma así en juego simbólico y vuelve a abrir otra puerta a la imaginación.
También es una propuesta bonita para realizar acompañado. Podemos preparar juntos/as los materiales, comentar qué combinación nos gusta más o ayudar en algún paso que requiera un poco más de precisión. Pero la decisión final debe ser suya. No buscamos una varita perfecta; buscamos una varita que tenga algo de quien la ha creado.
El kit incluye un libreto con instrucciones y modelos, pensado para acompañar el proceso sin quitar protagonismo a la creatividad. No necesita pilas ni dispositivos electrónicos, por lo que ofrece una alternativa tranquila para dedicar un rato a crear con las manos.
En Decalupa creemos que las manualidades tienen un valor especial cuando el resultado puede convertirse después en parte del juego. Aquí ocurre precisamente eso: primero se diseña y se construye; después, esas varitas pueden protagonizar aventuras, disfraces, cuentos y mundos imaginarios.
Tres varitas, muchos materiales y todo un universo de posibilidades para que cada pequeño/a mago/a encuentre su propia forma de hacer magia.
Porque crear algo con nuestras propias manos tiene un encanto diferente: cuando terminamos, no solo tenemos un objeto bonito. Tenemos una pequeña historia que hemos construido nosotros/as mismos/as.





