Descripción
Un mapa puede ser mucho más que una imagen para mirar: también puede convertirse en una forma de descubrir dónde estamos, qué lugares existen más allá de nuestro entorno y cuánto puede despertar la curiosidad conocer el mundo. El Puzzle Magnético Atlas Mundial de Janod transforma ese descubrimiento en una actividad manipulativa en la que cada país y cada región encuentra su lugar sobre un gran tablero magnético.
El juego está formado por 92 piezas magnéticas de madera que representan diferentes países o regiones del planeta. Cada pieza incorpora información que ayuda a identificarla, como su nombre, su capital y una ilustración relacionada con ese territorio. El tablero representa los continentes, mares y océanos, utilizando diferentes colores para facilitar la identificación de las distintas zonas.
La mecánica es sencilla y, precisamente por eso, permite aprender mientras se juega. Hay que observar el mapa, localizar una zona, buscar la pieza correspondiente y colocarla en su posición. Al principio puede resultar un pequeño reto; después, la familiaridad con las formas y la ubicación de los territorios va haciendo que el mapa cobre cada vez más sentido.
A partir de ahí aparecen muchas posibilidades para jugar. Se puede intentar completar el mapa de principio a fin, buscar países concretos, comparar continentes o utilizar las piezas como punto de partida para hablar de diferentes lugares del planeta. También es una buena manera de despertar preguntas: ¿dónde está ese país?, ¿qué continente ocupa?, ¿cuál es su capital?, ¿qué sabemos de él?
El formato magnético aporta además una ventaja práctica: las piezas permanecen sobre el tablero y pueden retirarse y volver a colocar tantas veces como sea necesario. Esto permite equivocarse, corregir y volver a intentarlo, convirtiendo cada error en parte del propio proceso de aprendizaje.
La manipulación de las piezas favorece la coordinación mano-ojo, la precisión, la atención y la percepción espacial, mientras que la búsqueda de cada territorio introduce de manera natural conceptos relacionados con la geografía. No es necesario memorizar todo de una vez; el conocimiento puede ir construyéndose a medida que el mapa se utiliza.
El tablero tiene un formato amplio, de aproximadamente 70×43 cm., suficiente para apreciar los continentes y trabajar cómodamente con las piezas. Una vez completado, puede convertirse también en un mural decorativo, de manera que aquello que se ha utilizado para jugar puede seguir acompañando al niño o a la niña como elemento visual en su habitación o espacio de estudio.
Fabricado principalmente en madera, el conjunto combina el atractivo de un material agradable de manipular con una propuesta de aprendizaje muy visual. La cuerda incorporada permite colgar el mapa cuando termina la actividad.
Está especialmente indicado para niños y niñas a partir de 7 años, una edad en la que la curiosidad por otros países, culturas y lugares puede encontrar en este tipo de recurso una forma concreta y entretenida de crecer.
Más que aprender una lista de nombres de memoria, este mapa permite situar el conocimiento. Cada pieza representa un lugar concreto y, al colocarla, ese lugar empieza a formar parte de una imagen global.
El resultado es un recurso que puede acompañar diferentes etapas: primero ayuda a familiarizarse con los continentes y los países; después puede servir para recordar capitales, buscar información sobre distintos territorios o preparar conversaciones sobre viajes, culturas y naturaleza.
El Puzzle Magnético Atlas Mundial de Janod convierte el planeta en un gran rompecabezas de madera para descubrir, colocar, preguntar y aprender, pieza a pieza.




