Descripción
Nina, la pequeña ratoncita de Lilliputiens, se ha propuesto algo muy divertido: descubrir qué tienen de especial sus amigos y quedarse con algunos de sus detalles favoritos. Y para hacerlo, invita a los/as peques a acompañarla página a página en un pequeño juego de observación, descubrimiento y tacto.
Este libro de tela está pensado para las manos curiosas de los/as bebés. No es un libro para mirar solamente: se toca, se manipula, se explora y se vuelve a descubrir cada vez que se abre. A medida que avanzamos, Nina se fija en diferentes características de sus amigos animales: unas orejas, unos bigotes, una cola, unos ojos… Elementos que aparecen integrados en las páginas para que los/as más pequeños/as puedan identificarlos y experimentar con ellos.
Lo bonito llega cuando descubrimos que Nina está preparando algo. Poco a poco va reuniendo esos detalles hasta crear su propio disfraz. Así, la lectura se convierte también en un pequeño juego de transformación: ¿de quién era esta cola?, ¿quién tiene esos bigotes?, ¿y esas orejas? La sorpresa final invita a volver al principio y mirar de nuevo todo lo que ha ido apareciendo por el camino.
En Decalupa nos gustan especialmente los libros que dejan que los/as bebés participen de verdad. En esta etapa, pasar una página, levantar un elemento, agarrar una pieza de tela o buscar una textura diferente ya es una pequeña aventura. Aquí cada gesto tiene sentido y permite que el niño o la niña vaya descubriendo el libro a su propio ritmo.
Las diferentes texturas y elementos en relieve aportan una dimensión sensorial que complementa las ilustraciones y ayudan a que la experiencia no se limite a la vista. También es una oportunidad estupenda para empezar a poner palabras a lo que vemos y tocamos: animales, partes del cuerpo, colores, tamaños, suaves, ásperos, grandes, pequeños…
Por eso, además de acompañar los primeros momentos de juego compartido, puede favorecer de manera natural la motricidad fina, la coordinación ojo-mano, la curiosidad, el desarrollo del lenguaje y la imaginación. No como una actividad dirigida, sino a través del propio juego y de la conversación que surge mientras lo exploramos.
Su formato de libro de tela suave y colorido está pensado para esta primera etapa y resulta fácil de manipular por las pequeñas manos. Además, puede lavarse a máquina a 30 °C (ciclo delicado), algo especialmente práctico cuando hablamos de productos destinados a bebés.
Es sin duda, una propuesta bonita para introducir los libros desde muy temprano, cuando leer significa sobre todo tocar, mirar, señalar, escuchar y descubrir juntos.
Un primer libro para explorar con las manos y jugar con las palabras. Porque antes de aprender a leer las historias, los/as peques ya pueden empezar a disfrutarlas.





