Descripción
Desde los primeros meses, el suelo puede convertirse en un pequeño espacio de descubrimiento. Una mano que intenta alcanzar un objeto, unos pies que encuentran un sonido, un reflejo que despierta curiosidad o una pieza que gira al tocarla son experiencias sencillas que ayudan al bebé a conocer poco a poco todo lo que le rodea. La propuesta 3 en 1 de Ludi reúne en un mismo producto una alfombra de actividades, un centro de juego y un carrito para acompañar sus primeros desplazamientos.
La primera etapa está pensada para disfrutar tumbado/a sobre una alfombra acolchada y suave, con elementos suspendidos que invitan a mirar, tocar y explorar. Los sonajeros y el espejo aportan estímulos visuales, táctiles y sonoros que pueden despertar la curiosidad del bebé y animarle a intentar alcanzar aquello que tiene delante.
A medida que el/la peque adquiere mayor control de sus movimientos, aparece una nueva posibilidad de juego. La estructura incorpora una mesa de actividades giratoria con diferentes propuestas para manipular, entre ellas un pequeño piano de colores y un juego de engranajes. Pulsar, tocar, girar y repetir permite experimentar con la relación entre sus propios movimientos y lo que sucede después. La mesa puede además separarse de la estructura para utilizarla de forma independiente.
En Decalupa valoramos especialmente esa evolución. El juguete no plantea una única forma de utilizarlo, sino que puede ir cambiando de significado conforme cambian las capacidades del niño o de la niña. Al principio puede ser un lugar acogedor para tumbarse y observar; después, un pequeño laboratorio de sonidos, colores y movimientos; y más adelante, un compañero para acompañar los primeros pasos.
Cuando llega esa etapa, la estructura se transforma en un carrito de aprendizaje para caminar. El asa ergonómica está pensada para que las pequeñas manos puedan sujetarla y empujarla, mientras que las ruedas antideslizantes ayudan a que el desplazamiento sea más controlado. El/la bebé puede avanzar a su propio ritmo, detenerse, volver a intentarlo y descubrir poco a poco cómo coordinar su cuerpo para desplazarse.
Esta progresión resulta especialmente interesante porque permite acompañar diferentes momentos del desarrollo sin separar el juego de la experiencia cotidiana. Mirar, alcanzar, tocar, escuchar, manipular, desplazarse y volver a probar forman parte de un mismo recorrido.
La alfombra mide aproximadamente 72×46 cm., mientras que la estructura en configuración de carrito tiene unas dimensiones aproximadas de 42×49×40 cm. El piano funciona con 2 pilas AAA, no incluidas.
También es una propuesta que permite la participación del adulto sin convertir el juego en una actividad dirigida. Podemos acercar un sonajero, responder a una mirada, acompañar una canción o simplemente observar cómo el/la bebé descubre por sí mismo/a qué ocurre cuando toca una pieza. A veces, acompañar consiste precisamente en dejar espacio para que sea él/ella quien descubra.
En Decalupa nos gustan los juguetes que respetan ese proceso y ofrecen posibilidades diferentes a medida que el/la niño/a crece. Este conjunto de Ludi reúne movimiento, exploración sensorial y manipulación en una propuesta que puede estar presente desde los primeros meses hasta una etapa tan especial como los primeros pasos.
Un espacio de juego que empieza en el suelo y termina acompañando al bebé mientras empieza a conquistar el mundo por sus propios medios.




