Descripción
Casamix de Djeco es un juego de construcción y observación pensado para que los/as más pequeños/as empiecen a descubrir que, cuando miramos con atención, cada pieza tiene su lugar. La propuesta gira alrededor de unas simpáticas casas que los/as peques tendrán que reproducir utilizando piezas de madera, siguiendo las imágenes de las tarjetas.
La mecánica es sencilla: elegir un modelo, observarlo con calma, localizar las piezas que necesitan y colocarlas en el soporte hasta conseguir que la casa se parezca a la ilustración. Pero, como suele ocurrir con los buenos juguetes, detrás de algo tan sencillo hay muchas pequeñas oportunidades para aprender. Los niños y las niñas tienen que fijarse en los colores, las formas, la posición de cada elemento y el orden en el que deben colocarlos.
Casamix está pensado para acompañar esos primeros pasos hacia un juego más autónomo. Las piezas son grandes y fáciles de manipular, por lo que resultan cómodas para las pequeñas manos. A medida que van comprendiendo cómo funciona el juego, pueden enfrentarse a los modelos con mayor seguridad y disfrutar de esa satisfacción tan especial de conseguirlo por sí mismos.
Y aquí está una de las cosas que más nos gustan en Decalupa: no hace falta que el aprendizaje sea complicado para que sea interesante. Este juego permite trabajar la observación, la concentración, la coordinación ojo-mano, la motricidad fina y la percepción espacial mientras el/la peque simplemente está jugando. Sin prisas, sin pantallas y sin necesidad de que un adulto le diga constantemente qué tiene que hacer.
Además, las piezas son ilustradas por las dos caras, lo que amplía las posibilidades de combinación y hace que manipularlas también sea parte de la diversión. Las dos tarjetas-modelo sirven como punto de partida, pero una vez que los/as peques descubren cómo funciona el juego, pueden empezar a mirar las piezas de otra manera y experimentar con ellas.
Casamix incluye una base de madera, 12 piezas de madera ilustradas a doble cara y 2 modelos para reproducir. La madera utilizada cuenta con certificación FSC®.
Una propuesta sencilla, bonita y muy manejable para esos primeros retos en los que descubrir que observar, probar y volver a intentarlo también forma parte del juego. Porque en Decalupa nos gustan los juguetes que no lo hacen todo por ellos, sino que les dejan un poquito de espacio para pensar y decir: «¡Mira, lo he hecho yo!».


